1. Asumir la Abogacía y la Procura como funciones sociales y solidarias.
2. Identificar los intereses en juego en las situaciones más habituales en las que se puede encontrar al iniciarse en la profesión de la Abogacía y la Procura.
3. Identificar los aspectos sustantivos del caso y valerse de los medios de prueba más idóneos.
4. Identificar las implicaciones interdisciplinares del asunto que se le encarga.
5. Defender y representar con lealtad e independencia los intereses confiados por el cliente y representado.
6. Mantener una adecuada relación y comunicación con el cliente y representado.
7. Analizar la viabilidad de las posibles soluciones a los conflictos desde el punto de vista sustantivo y procesal, tomando en consideración la posible duración del litigio o de la negociación, los aspectos económicos e incluso los fiscales, y las repercusiones en el aspecto humano para las partes en conflicto.
8. Elegir, si es el caso, la acción judicial adecuada para resolver el caso.
9. Conocer y aplicar las técnicas tácticas y estrategias que le permitan dirigir, seguir y resolver judicialmente cualquiera asunto jurídico.
10. Argumentar con corrección jurídica tanto oralmente como por escrito.
11. Localizar, analizar y valorar la legislación, la jurisprudencia, y la doctrina científica aplicable al caso.
12. Conocer el contenido y utilidad de los documentos notariales y registrales básicos.
13. Conocer los «usos fori», los sistemas de comunicación de los juzgados y tribunales donde se realiza la actividad profesional de la Abogacía y la Procura.
14. Conocer el funcionamiento y la praxis de los servicios de turno oficio y asistencia al detenido así como la orientación jurídica.